VINO NUEVO EN ODRES VIEJAS…
¡Por Dios que resulta difícil entender al ser humano! Pero la idiosincrasia del chileno nos permite comprender, en parte, la magnitud del grave atropello a la dignidad y derechos humanos del distinguido rector de la Universidad de Valparaíso, profesor Juan Riquelme Z..
En su caso -y sobre todo en su pellejo- no quisiéramos estar muchos de nosotros, que somos sus amigos y colaboradores en la compleja tarea de reforma y modernización que ha emprendido en los últimos diez años en la Universidad de Valparaíso, hoy posicionada entre las más importantes y mejor administradas del Consejo de Rectores.
Y es compleja la tarea que lleva en sus hombros el profesor Riquelme, porque tal como Cristo –guardando las debidas proporciones-.se impulsa un proceso de reforma y renovación que se sintetiza gráficamente con la imagen mental del “vino nuevo en odres viejas”.
El modernizar una universidad pública, que se estaba quedando, no hace más de una década, a la vera del camino, y hacer este recorrido entre colosos empresariales, dedicados desde la raíz al negocio de la educación superior, y hacerlo con éxito, no es una empresa menor. Más aún si este proceso se hace con el apoyo u obstáculo de las mentalidades y la cultura de empleado público que tiene además de algunas virtudes, las típicas taras de gris funcionario (sacador de vuelta, mediocre e irresponsable ante los resultados de la gestión administrativa)
Creemos que los amigos deben estar en las buenas y en las malas junto a sus amigos. En el caso de Juanito, como le decimos en Limache, debe saber que tiene amigos leales y que no se dejarán impresionar por lluvias de e-mails indecorosos, declaraciones demasiado hormonales, acusaciones tan irresponsables como infundadas, y actitudes repudiables de nuestros egregios, cultos y educados cívicamente hablando, dirigentes estudiantiles, futuros profesionales y tal vez eventuales líderes públicos (¡Dios no halle confesados!)
Ha llegado la hora de hablar y de sacar la voz, para acallar en parte tanto ruido ambiental, que en nada favorece el proceso democrático y cultural que debe tener como objetivo el quehacer universitario.
Malcom Tapia CBO, el limachino valiente.